"Mucha Magia y Mucha Suerte Tienen Los Niños Que Consiguen Ser niños..." Eduardo Galeano
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lunes, 12 de diciembre de 2011

El Nombre de l@s Españoles/as

Tengo problemas con el ordenador. Mientras descubro que le pasa os recomiendo este enlace que en su día escribí respecto a la elección del nombre del Bebé.


Y si sois de los que os gusta las estadísticas os muestro esta recopilación que hizo el Instituto Nacional de Estadística.

Feliz año nuevo, por si no coincidemos antes.

Algunos datos de lo mas curioso: Durante décadas las españolas mayoritariamente se llamaron Maria Carmen o Josefa  y los españoles, José, Antonio,Manuel y Francisco. Y prácticamente los 10 primeros puestos de los nombres, tanto de hombre como de mujer fueron prácticamente los mismos. Hay que esperar hasta los setenta para ver algunos nombres nuevos en la lista de los más escogidos. 

Fijaros qué poco varían los nombres de niño entre los nacidos antes de 1920 y los nacidos en los años 20.



Antes de 1920En los años 20
1. José1. José
2. Antonio2. Antonio
3. Manuel3. Manuel
4. Francisco4. Francisco
5. Juan5. Juan
6. Pedro6. Pedro
7. Miguel7. Miguel
8. Luis8. Luis
9. Ramón9. Ángel
10. Angel10. Jesús


Y lo mismo ocurre con las niñas que nacieron antes de 1920 y en los años 20. Los nombres cambiaron de orden pero son los mismos.



Antes de 1920En los años 20
1. María1. María Carmen
2. Carmen2. Carmen
3. Josefa3. María
4. Dolores4. Josefa
5. Francisca5. Dolores
6. Antonia6. Isabel
7. María Carmen7. Francisca
8. Isabel8. Antonia
9. Pilar9. María Pilar
10. Concepción10. María Teresa
A lo largo de las cuatro décadas siguientes, los nombres más populares de varón, y también los de mujer, siguieron siendo practicamente los mismos, con tan sólo ligeras variaciones en el lugar de la lista en el que se situaban. En los años 30 y los 40 la lista de nombres más populares entre los niños, apenas cambió.



Años 30Años 40
1. José1. José
2. Antonio2. Antonio
3. Manuel3. Manuel
4. Francisco4. Francisco
5. Juan5. Juan
6. Pedro6. José Luis
7. Luis7. Pedro
8. Miguel8. Ángel
9. Ángel9. Jesús
10. Jesús10. Miguel


Los nombres más comunes entre las niñas tampoco variaron apenas en estas dos décadas:




Años 30Años 40
1. María1. María Carmen
2. Carmen2. Carmen
3. Josefa3. María
4. Dolores4. Josefa
5. Francisca5. Dolores
6. Antonia6. Isabel
7. María Carmen7. Francisca
8. Isabel8. Antonia
9. Pilar9. María Pilar
10. Concepción10. María Teresa


En los siguientes 20 años fue cuando en España comenzó la moda de los nombres compuestos de mujer que empiezan por María. En esos años se registraron muchas María Dolores, María Pilar y María Teresa. En las tablas siguientes se aprecian estos cambios comparados con los 40 años previos.



Años 50Años 60
1. María Carmen1. María Carmen
2. Carmen2. Ana María
3. Josefa3. María Dolores
4. María Dolores4. María Pilar
5. María5. María José
6. María Pilar6. María Teresa
7. María Teresa7. María Ángeles
8. Isabel8. María Isabel
9. María Ángeles9. Carmen
10. Francisca10. Isabel



Este cambio en las tendencias de los nombres de niña también se vio reflejado en los nombes de niño. De 1950 a 1960, aunque los nombres favoritos siguieron siendo Antonio, José, Manuel y Franciso comenzarón a aparecer nombres compuestos iniciados por José y Juan. Estas son las tablas de los nombres favoritos de niños nacidos en nuestro país entre 1950 y 1960.



Años 50Años 60
1. Antonio1. Antonio
2. José2. Manuel
3. Francisco3. Francisco
4. Juan4. José Antonio
5. José Luis5. Francisco Javier
6. José Antonio6. José Luís
7. Jesús7. José Manuel
8. Pedro8. Juan Carlos
9. Rafael9. Juan
10. Ángel10. Miguel Ángel

Con los años 70 y los grandes cambios en el ambiente político, cultural y social en España también llegaron nuevos aires a los nombres escogidos. Por primera vez desde antes de 1920, el nombre más popular para niño fue diferente a los tradicionales Antonio, José, Manuel y Francisco. La mayoría de las familias españolas se decidieron por el nombre de David en esa década y también en las siguientes. Aparecieron muchos nombres nuevos en la lista de los 10 favoritos, especialmente en la década de los 80, como Javier, Sergio, Carlos o Rubén. Y por primera vez en los datos registrados por el INE desde antes de 1920, el nombre José no estuvo entre los 10 favoritos. 



Años 70Años 80
1. David1. David
2. Antonio2. Javier
3. Francisco Javier3. Daniel
4. Manuel4. Antonio
5. Javier5. Sergio
6. José Antonio6. Carlos
7. Miguel Ángel7. Alberto
8. Francisco8. Manuel
9. José Manuel9. Rubén
10. Carlos10. Francisco Javier



Lo mismo ocurrió con los nombres de niña. En la década de los 70 Raquel, Sonia, Susana o Yolanda se situaron entre los diez favoritos y en la de los 80 Patricia, Verónica, Sara y Beatriz, nombres hasta ahora desconocidos en la lista de los preferidos.




Años 70Años 80
1. María Carmen1. Laura
2. María José2. Cristina
3. Ana María3. María
4. Cristina4. Marta
5. Mónica5. Patricia
6. Raquel6. Beatriz
7. Sonia7. Raquel
8. Susana8. María Carmen
9. Yolanda9. Verónica
10. Marta10. Sara
A partir de los años 90 desaparecen los nombres compuestos para las niñas españolas. La mayoría de los nuevos nombres son cortos y sencillos y, curiosamente, a pesar de un alejamiento de los nombres tradicionales, el nombre favorito durante estos años para niña es María, simplemente.



Años 90A partir del 2000
1. María1. María
2. Laura2. Lucía
3. Cristina3. Paula
4. Marta4. Laura
5. Sara5. Andrea
6. Andrea6. Marta
7. Ana7. Alba
8. Alba8. Sara
9. Paula9. Ana
10. Sandra10. Nerea



Aunque menos innovadores que los nombres de niñas, los de niños también cambiaron bastante durante esos años. Uno de los cambios más notables es que entre los diez primeros ya no aparece ninguno de los nombres tan comunes en las décadas anteriores como Antonio, Manuel, José o Francisco. En vez de estos, David y Daniel, junto Alejandro y Javier, son algunos de los más usados en esos 20 años.



Años 90A partir del 2000
1. David1. Alejandro
2. Alejandro2. Daniel
3. Daniel3. David
4. Javier4. Pablo
5. Sergio5. Adrián
6. Adrián6. Javier
7. Carlos7. Álvaro
8. Pablo8. Sergio
9. Álvaro9. Carlos
10. Iván10. Jorge


viernes, 5 de junio de 2009

El Nombre


Nosotros, hasta el día que nació nuestro peke, no sabíamos si era niño o niña.

La matrona cuando me preguntó, en la sala de partos, el nombre y le dijimos:

César si es niño

Nuria o Raquel, si es niña.

Cuando Nuria, mamá, preguntó a la matrona ¿De que sexo era? La matrona le contestó: “Es un César”.

No es que no quisiéramos saber el sexo, es que no enseñó, su sexo, en las ecografías.

Recuerdo en una de ellas, estaba tan bien colocado que daba la impresión de que por fin íbamos a saber el sexo de nuestro bebé, pero tenía el cordón umbilical entre las piernas… así que nada.

Desde ese momento decidimos que nos daba igual saber si era niño o niña.

Podríamos haber optado por hacernos la famosa 3D… Pero ¿para qué íbamos a ir a un médico particular? Si fuera que quisiéramos una segunda opinión médica. Pero todo iba bien… Así que… lo dicho, ¿para qué?.

A lo que iba, recuerdo que para ponerle el nombre a nuestro bebé estuvimos esperando a que en la ecografía nos diera una pista. Pero en vista de que no había manera decidimos elegir dos nombres uno, por si era niño y otro para si fuese niña.

Contábamos con Internet y con un libro de nombres, que nos decía el significado del nombre y hasta como era su variante en otros idiomas…

La verdad es que fue un poco locura y gracioso, pues los nombres que barajaba mi compañera, Nuria, no me gustaban y los que me gustaban a mi a ella tampoco.

Por poner un ejemplo si era niño, a Nuria le gustaba Juan, Borja…
A mi me gustaban, Gorka, Iñaki…

A mi modo de ver, opino que el nombre condiciona mucho, sobre todo en la infancia.

Descartados los vínculos de antepasados del niño, no dejamos condicionarnos por “modas” y darle mas importancia a la fonética… Intentado que no se pudieran hacer “rimas ridículas”…. Y sobre todo que no fuera un nombre para un niño, ya que un nombre se lleva durante toda nuestra vida, sin caer en la excentricidad y que por caer en la originalidad incurramos en lo “raro” o complicado.

Aquí os doy unos consejos para elegir bien el nombre, tened en cuenta que un nombre raro, difícil de pronunciar o capaz de avergonzar pueden producir reacciones diversas:

Se acepta el mensaje del nombre. Aunque sea un nombre pasado de moda o muy común quien lo lleva está satisfecho por lo que significa. Hay un estudio que dice que mas del 60% de las personas descubre alguna conexión entre en nombre y la personalidad y el carácter. Lo cual ¡ojo! no indica una predestinación.

Sufrimiento. Ciertos nombres producen un impacto en los demás y sugieren representaciones mentales precisas en la persona que lo lleva. Algunos son típicos y originales de ciertas regiones y su propietario puede sentirse incómodo por el efecto que el nombre produce en personas de otros lugares. Mas turbación pueden provocar los nombres típicos de otro sexo, o que den lugar a burlas o bromas pesadas. Un nombre “equivocado” puede en la infancia llegar a dificultar relaciones sociales.

Oposición. Los hay que en lugar de sufrir, optan por oponerse al mensaje que desprende el nombre. Para despegarse de una continuidad familiar se puede intentar diferenciar de quien ha heredado en nombre. Para no obtener un mensaje o sentirse turbado, se adopta un sobre nombre o se cambia definitivamente este. En Europa miles de personas solicitan cambio de nombre o apellidos por motivos prácticos (demasiado complicado, cambio de nación, adopción…) o psicológicos (problemas ocasionados por nombres extravagantes o que combinan de manera ridícula con el apellido, o a veces llamarse como el padre o la madre crea problemas de diferenciación). También hay personas que, al considerar muy común su nombre, lo cambia por otro mas original.

Transformar. Hay personas, que aunque no están satisfechas con el nombre consiguen con su personalidad e independencia neutralizar el mensaje que lleva intrínseco, hacer olvidarlo, conservando solo sus características fonéticas. En otras palabras, logran invertir los términos: no es un nombre lo que influye en su personalidad si no su personalidad la que connota el nombre.
Eso puede ocurrir con cualquier nombre, adquieren connotaciones diversas según la persona que lo lleva, de tal manera que algunas veces no nos percatamos de que dos personas tienen el mismo nombre.