"Mucha Magia y Mucha Suerte Tienen Los Niños Que Consiguen Ser niños..." Eduardo Galeano
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miércoles, 22 de febrero de 2012

La Capacidad de Ser Fuerte

Hoy en Firma Invitada: "La Resiliencia o La Capacidad de Ser Fuerte" Por: Óscar A. Matías, coordinador de Secundaria, orientador de familias y jóvenes en edad escolar.

El miedo al futuro

En estos últimos años hay ciertas preocupaciones que los padres me manifiestan de modo habitual en las conversaciones sobre sus hijos: "Le veo muy vulnerable, tiene poca personalidad" "¿Le estamos protegiendo demasiado?" "¿Sabrá hacer frente a las adversidades a medida que crezca?" "¿Es conveniente que vea de todo para coger experiencia?"

La resilencia es la capacidad que tiene una persona para poder seguir proyectándose en el futuro a pesar de las adversidades. Dicho de otro modo más sencillo: la facultad de conseguir los objetivos que uno se propone a pesar de las dificultades. Si a los adultos ya nos cuesta poderlo conseguir, ¿cómo no les va a costar a nuestros jóvenes de hoy en día?

Esta es una preocupación que tienen tanto los padres como educadores: ¿cómo conseguir hacer fuertes a los hijos?

No debemos esperar a que se presenten fatalidades para educar en ello. Hay que saber verlas venir y sobre todo irles formando en esta aptitud continuamente, aprovechando las muchas menudencias -aparentemente sin importancia- que se presentan cada día. Si en lo más pequeño les enseñamos a ser fuertes, cuando vengan los reveses sabrán cómo actuar.

 La ley del más fuerte: el caso del ketchup

Luís cursa 2º de ESO. Como otros chicos de su edad, tiene sus propias debilidades. Hay una ante la cual no puede resistirse: el ketchup. Cuando come siente la necesidad de acompañarlo todo con la salsa de tomate. No solamente si le dan de comer hamburguesa o patatas fritas, sino que también con el pan, la ensalada, la verdura, etc.

Su madre, muy consciente de ello, me explicaba recientemente en una conversación: "¡Se acabó! ¡Nada de ketchup! Pero no lo guardo, sino que, sabiendo que lo tiene prohibido, se lo pongo delante, mientras está comiendo y ¡que aguante!"

La verdad es que Luís lo soporta estoicamente y su madre, con gracia, se lo propone como un reto personal. Luís ha aprendido que a veces él mismo se crea necesidades de las que puede prescindir. Su madre sabe que el problema no está en el ketchup, pero se aprovecha de él para fortalecer a su hijo. Eso sí, el día que se puede probar el ketchup, para Luís es fiesta mayor.

Aprender a decir que no en aquello que no es malo ni perjudicial ayuda a fortalecer el buen hábito, a la vez que se disfruta mucho más cuando se posee.
  
Ser fuerte ante lo destructivo

Una característica de la resiliencia es la de ser fuerte ante aquello que destruye. Es decir, llevar una vida sana ante un ambiente poco favorable. Educar entre algodones pocas veces acaba siendo provechoso. Por otra parte la permisividad acaba siendo tan perjudicial o incluso peor.

Este es un dilema que se plantean muchos padres: ¿Cuál debe ser el término medio? La mayoría de las veces, los adultos estamos muy por detrás de los jóvenes, y vamos con el lirio en la mano. "No, mi hijo nunca ha probado un porro", "Lo del sexo ni le preocupa, aún ha de madurar", "Ni se le ocurre copiar en un examen, siempre lo estudia todo", etc. No nos engañemos, cuando nosotros vamos, ellos muchas veces ya están de vuelta.

Para conocer no es necesario experimentar. Sin embargo, sí hay que informar y orientar convenientemente. Asentar unas buenas bases y encauzar de modo conveniente los pasos de los hijos debe ser la prioridad de todo padre. No hay que huir de sus preguntas, debemos contestar siempre del modo adecuado a la edad y madurez.

Muchas veces no habrá que esperar a que ellos tomen la iniciativa, sino adelantarse. Tampoco hay que llegar hasta tener la sospecha de que algo pueda estar pasando. Si los padres no resuelven las cuestiones y preocupaciones de sus hijos, acabarán buscando las respuestas por otros cauces que probablemente no serán los que ofrezcan mayores garantías.

No hay nada peor para un adolescente que encontrarse con unos padres que pretenden darle dosis de "moralina" para intentar formarle. Debemos aprender a comunicarnos con nuestros hijos. Si antes no existe un clima de confianza, si no mostramos preocupación por sus cosas, si no nos interesamos por aquello que les gusta y les interesa a ellos, difícilmente nos escucharán cuando queramos ayudarles. Y aún así, no siempre resulta fácil, ya que una de las características del adolescente es la búsqueda de su propia identidad a través de la guarda de su intimidad.

Por ello hay que ganarse la confianza. Ir a verles jugar si forman parte de un equipo de deporte, valorar sus trabajos, reírse de sus chistes, mostrar preocupación ante aquello que les inquieta, participar de alguna de sus aficiones, etc. nos ayudarán a crear una sintonía que es necesaria para que luego nos escuchen cuando sea preciso.

 Ante los problemas, buscar soluciones

Por lo general, los jóvenes buscan la vía más fácil y cómoda para resolver sus problemas. Muchas veces la opción que adoptan es la de cerrarse y desentenderse. Si suspenden, el profesor es injusto; si son impuntuales, no se puede llegar antes; si la ropa está desordenada, no ha habido tiempo para dejarla bien. Para evitar discusiones los adultos acabamos resolviéndoles los asuntos.

Hay que enseñarles a solucionar las dificultades que se van encontrando. No debemos dar por hecho que no quieren hacer las cosas. Muchas veces lo que ocurre es que no saben cómo hacerlas. Es importante que les afrontemos ante el problema, buscar vías de resolución y animarles a que las saquen adelante. A partir de entonces, seguir insistiendo en ello y ver cómo están logrando los objetivos propuestos.

La inestabilidad es frecuente en los adolescentes. Cuando parece que un objetivo ya está conseguido, en el momento más inesperado vuelve a aparecer de nuevo. Cuando se logran unas metas, aparecen nuevas dificultades. Éste es el arte de la educación. No hay que desesperarse ni caer en el desánimo. Debemos armarnos de paciencia y seguir exhortando en aquello que nos hemos propuesto. No hay que tirar la toalla. Aunque quieren ir solos, nos necesitan como nunca.
 ¿Qué podemos hacer en el día a día para fortalecer la resilencia en nuestros hijos adolescentes?

Ayúdale a conocer sus puntos débiles y ofrecer modelos de actuación. Por ejemplo, tu hijo es impulsivo y cuando fracasa en algo, desplaza la culpa hacia los demás, enfadándose con ellos en lugar de hacerlo consigo mismo. Intenta reflexionar con él y hacerle ver que éste es un punto débil. Entonces, y a través de las experiencias que te ofrece el día a día, buscar entre ambos pautas de actuación para controlar este impulso: reflexionar ante un fracaso para averiguar realmente hasta qué punto es por su culpa, aislarse en su cuarto antes de estallar con algún miembro de la familia, escribir en un diario sus sentimientos ante un problema o frustración, etc.
Potencia su autoestima, evita criticar todo lo que hace mal, valorando aquello que consigue alcanzar y potenciando aquellas cualidades en las que destaque.
Proponle metas concretas y a corto plazo. No le digas "Tienes que estudiar". Es mejor proponer un tiempo determinado de estudio y un plan de trabajo semanal. Evitar comentarios tipo "Hay que ser más ordenado". Es preferible incidir en aspectos concretos: "Recoge la toalla al acabar de ducharte", "No dejes la ropa tirada en el suelo de tu cuarto", etc.
En la medida de lo posible, no resuelvas sus problemas, deja que sean ellos quienes den el primer paso. Por ejemplo, si tu hijo no tiene suficiente con el dinero que le das cada mes, no le incrementes la paga para que vaya más holgado y no pase tantas estrecheces. Permite que aprenda a administrarse mejor y/o a prescindir de algunos gastos que no puede permitirse.
Enséñales a pedir ayuda cuando lo necesiten. Hay que establecer un clima de confianza y buscar cauces de comunicación entre la familia y los hijos.
Adiéstrales en reflexionar antes de actuar. Cuando se equivocan, deben asumir la responsabilidad del mal causado y reparar el daño si es conveniente. Por ejemplo, si jugando al fútbol rompen el cristal de la ventana del vecino, que sean ellos quienes vayan a pedir disculpas y se hagan cargo de la reparación que suponga.
  •  Déjales participar en decisiones familiares y facilitar que sean ellos los que propongan maneras de solucionar aspectos cotidianos. Por ejemplo, en el tema del manejo de Internet, podéis establecer juntos las reglas de uso: pedir permiso para acceder a Internet, horarios, antes de comprar cualquier objeto comentarlo con los padres, limitar los chats, filtros etc.
  • Enséñale a amaestrar los afectos y emociones, ayudándole a controlarse ante situaciones que requieran mayor serenidad y capacidad de juicio. Por ejemplo, tu hijo llega a casa después de un partido de fútbol y está enfadado porque el árbitro ha sido injusto. Hay que hacerle ver que esta situación no debe repercutir en su carácter y el modo de tratar a la familia a lo largo de todo el día.
  • Disciplinarles en la competitividad sin caer en la deslealtad o la desconsideración hacia los demás.
  • Tu hijo o hija se está convirtiendo en un adulto. ¿Por qué no fomentarle la idea de hacer voluntariado? No hay nada para fortalecer nuestra capacidad de superación como descubrir "en primera fila" las necesidades de los demás, las desgracias de otras personas menos afortunadas que nosotros. En esos momentos, nuestros hijos se involucran en un proyecto que les obliga a dar lo mejor de sí mismos a pesar de las adversidades.
 Piénsalo. Tu hijo ya no es aquel bebé indefenso y vulnerable. Ahora es un adolescente capaz, lleno de grandes y pequeños talentos que necesitan proyectarse en el exterior para crecer y conseguir las metas propuestas.

jueves, 12 de enero de 2012

15 de Enero: "Nuestra Salud No Está en Venta"


 El 15 de Enero, salgamos TODXS a la calle a defender que “Nuestra Salud NO está en venta”

 Por una asistencia sanitaria pública, universal y de calidad. Defendamos nuestro derecho, nuestra sanidad pública. 

Lee el Contra informe sobre la privatización de la sanidad:
http://accionmasreaccion.wordpress.com/2011/10/20/contrainforme-de-la-privatizacion-de-la-sanidad/

Porque la sanidad ha de estar al servicio de los ciudadanos y es un derecho constitucional. Porque nos quieren engañar, mintiendo sobre el fondo que tenía la sanidad. Porque somos personas y no números. Porque la privatización no entiende de salud, sólo de obtener beneficos. Por esto y mucho más el 15 de Enero volvemos a TOMAR LA CALLE. El horario variará de unas ciudades a otras, unas saldrán a las 12:00 del mediodía y otras por la tarde.   https://www.facebook.com/events/239659616107865/

Algunas de las localidades que salen el 15 de Enero a defender la Sanidad Pública y gritar que nuestra salud no está en venta, las tienes en los siguientes enlaces


Infórmate en http://accionmasreaccion.wordpress.com/ y http://sanidad15e.wordpress.com/


jueves, 5 de mayo de 2011

Otro Cuento de Piratas: El Pirata Alpargata

alpargatapictos


More PowerPoint presentations from SALA AMARILLA
EL PIRATA ALPARGATA Cuento de Rodrigo García Adaptación de Elizabeth Falcony Editado por Sandra Luz http://salaamarilla2009.blogspot.com Adaptado con pictogramas por Esther Cuadrado http://www.lasonrisadearturo.com/





Poema de Rudyard Kipling

" Si puedes mantener intacta tu firmeza

cuando todos vacilan a tu alrededor

Si cuando todos dudan, fías en tu valor

y al mismo tiempo sabes exaltar su flaqueza


Si sabes esperar y a tu afán poner brida

O blanco de mentiras esgrimir la verdad

O siendo odiado, al odio no le das cabida

y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad


Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey

Si piensas y el pensar no mengua tus ardores

Si el triunfo y el desastre no te imponen su ley

y los tratas lo mismo como dos impostores.


Si puedes soportar que tu frase sincera

sea trampa de necios en boca de malvados.

O mirar hecha trizas tu adorada quimera

y tornar a forjarla con útiles mellados.


Si todas tus ganancias poniendo en un montón

las arriesgas osado en un golpe de azar

y las pierdes, y luego con bravo corazón

sin hablar de tus perdidas, vuelves a comenzar.


Si puedes mantener en la ruda pelea

alerta el pensamiento y el músculo tirante

para emplearlo cuando en ti todo flaquea

menos la voluntad que te dice adelante.


Si entre la turba das a la virtud abrigo

Si no pueden herirte ni amigo ni enemigo

Si marchando con reyes del orgullo has triunfado

Si eres bueno con todos pero no demasiado


Y si puedes llenar el preciso minuto

en sesenta segundos de un esfuerzo supremo

tuya es la tierra y todo lo que en ella habita

y lo que es más serás hombre hijo mío.... "


Rudyard Kipling

martes, 5 de abril de 2011

De Padre Primerizo a Padre Primerizo.

Ni soy Pediatra, ni Psicólogo, … soy un padre, que como muchos, no sabía la que se avecinaba con esto de la paternidad.
No pretendo enseñar nada, solo compartir con vosotr@s experiencias, y comentarios que me van surgiendo...

Si esperas respuestas médicas, lo siento para eso están los especialistas.

Yo solo soy papá de un peque de poco mas de dos años. Y una cosa que si os puedo asegurar: No Hay Nada Como Ser Padre.

Te asaltarán dudas, te entrarán nervios, pero la sola sonrisa a tu peque te hará rápidamente olvidar cualquier otra preocupación.

Bien, el post de hoy va para un tal Nando que me ha remitido un correo (* Mensaje para Nando:Perdona por haber tardado tanto tiempo en contestar, mas de un mes. Y segundo te puedo asegurar que no has dejado ningún comentario en el blog, porque todos se publican, ya que no modero).

Bien, Nando acaba de ser papá y me pide consejos… Yo, que quieres que te diga, a voz de pronto te puedo dar alguno que te puede sonar a perogrullada…

Pero lo Primero que te voy a decir es: Intenta Dormir Cuando el Bebé Duerma. Créeme, ya puedes echar de menos chatear con tus colegas de trabajo, ver una final interesante de tu equipo favorito, como no aproveches a dar una cabezada cuando el peque duerma, serán las dos de la mañana y te despertarás y dentro de dos horas o tres, con suerte, volverá a llorar… y así un día tras otro, cansa… y mucho.
Eh, pero tranquilo, que poco a poco los peques se vuelven mas regulares… y ya irás pudiendo dormir un poquito mas…

Lo Segundo: Pañales. Acostúmbrate a llevarlos a todas partes… en una bolsa donde no han de faltar toallitas, cremita para el culete y chupetes.

Que para nada te preocupe el cambiar pañales es sencillo, los desechables de ahora son una maravilla, están diseñados para que se adapten de maravilla… Eso si, tu economía lo va a notar valen una pasta…

Y si eres un poco asqueroso con los olores, no te preocupes acabarás sabiendo como respirar mientras cambias el pañal, sin necesidad de vomitar.

Si tienes un niño, te prevengo, son como un bombero ante un incendio y mas de dos veces nada mas quitar el pañal, su chorro regará todo lo que haya a su alrededor…

Tercero: Juega con Él/Ella. Sé que al principio te puede “dar cosa”, tan frágil y sin saber manejar sus musculitos, incluso te asustará, si no te lo ha advertido nadie, que sus ojos se mueven tan descoordinados como los de una iguana. Pero “tranqui, en tres meses ya fija la vista normal y te sorprenderá la cantidad de cosas que le hacen reír.
Puedes bailar y cantar con él en brazos o tumbarlo en la cama y enseñarle juguetes que brillan o que hacen sonidos o hacerlos tu con la boca, o simplemente tumbaros los dos y hablarle… de lo que sea, de fútbol, política, economía, que mas da… pero verás como le gusta…

Seguro que ya en el hospital flipaste cuando al hablar tu hij@ hizo por girar la cabecita y buscarte… Lleva tiempo oyéndote dentro de la barriguita de mamá. Te puedo asegurar que no eres ningún extraño.

Cuarto: Mantén la Cabeza Fría, cuando enferme o se haga daño. Lo natural es caer presa del pánico. Pero recuerda que el pánico no beneficia a nadie. Lleva el peque al especialista y relájate.

Quinto: Los bebés Lloran. Es la única manera que tienen de dar a conocer sus necesidades. Que quieren compañía, lloran, que tienen hambre, lloran, que tienen el pañal sucio, lloran… Y en poco tiempo vas a saber distinguir los tipos de llantos.

Por cierto referente a los llantos, no te puedes imaginar lo que un chupete, puede calmar a tu peque pasando de Atila al mas tierno animalito en 0,0 segundos. Sé que hay pediatras que lo desaconsejan, pero cuando estás ante un peque “cabreado con el mundo”, puede ser tu mejor aliado.

Sexto: Los niños tienen Cólicos, o lo que es lo mismo gases. Lo pasan muy mal y lloran muchísimo... Infórmate sobre el tema, antes de que pienses que tu peque pueda tener algo mas serio, si sigue llorando porque lo has cambiado, ha comido y no se calma en tus brazos, probablemente sean cólicos.

Séptimo: Si optas por darle chupete descubrirás que los peques son muy fieles a un modelo muy concreto y que no todos le calman… Una vez sepas cual es el modelo que mas le agrada, te recomiendo que repartas chupetes por todos lados, para estar seguro de no quedarte sin él. Ten uno cerca de su cama por si pierde el que le pusiste al dormir, guarda incluso uno en el coche, ten siempre un par en la bolsa del carro y mándale a los abuelitos y titos otro par porque mas temprano que tarde te lo agradecerán.

Octavo: No te puedes imaginar la cantidad de cosas que hay para los bebés. Te recomiendo que antes de comprar nada por impulso, porque pienses que estás delante de la cosa mas útil del mundo, salgas de la tienda, medítalo con tu pareja, coméntaselo a otras parejas, busca información sobre el producto en Internet… Porque probablemente, haya mil marcas que te ofrecen lo mismo a precios dispares y porque contrastando experiencias evitarás llenar tu casa de cosas inútiles que solo has usado una vez.

Noveno: Saca tiempo para ser papá. “Desconecta” del trabajo. Nada de Teléfonos ni mails… Busca en el hueco del día un rato para estar con tu peque.

Décimo: Decirte que una vez leí que entre las risas, las lágrimas y las maldiciones has de tener siempre presente una única cosa: Que Tu Hij@ te idolatra desde el primer instante en que entra en tu vida. Y lo mas insignificante para ti, para él/ella es importante.

Y lo creas o no te necesita para vivir. Porque tú le vas a transmitir confianza, seguridad para enfrentarse al mundo de ahí fuera…

Todo esto se resume en un único consejo: Procura, simplemente estar ahí, porque tu atención, tus interacciones con él/ella serán tan necesarios para el peque como el aire para respirar.

martes, 28 de septiembre de 2010

Anulado el Permiso de Paternidad de Cuatro Semanas

La ampliación del permiso de paternidad de dos a cuatro semanas que tenía que entrar en vigor en enero de 2011 ha quedado aplazada. "No es el momento", dijo la ministra Salgado. El Gobierno calcula que así se ahorrarán unos 200 millones de euros.

Ya, lo que nos faltaba. Via presupuesto quieren derogar una ley.

Esto es muy grave es un insulto a la inteligencia de tod@s nosotr@s. Lo que están derogando, vía Presupuestos, es una ley. “Eso es suplantar al poder legislativo", dijo María Pazos, de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción.

¿Os imaginaís la de familias que probablemente hayan planificado sus embarazos teniendo en cuenta el uso del nuevo permiso de paternidad?

Nos ponen de excusa que se ahorrarán doscientos millones, pero lo que espero es que no se ahorren en críticas a este gobierno mentiroso. ¿Dónde está ahora la ministra de igualdad?

¿Y como se puede ser tan mezquino de aprobar esto a tres días de una huelga general?.

Y digo yo, para ahorrar 200 millones… ¿no podemos recortarlo de coches oficiales, cenas de gala, menos guerras camufladas en “misiones de paz”, menos ayudas a la iglesia?. Y no se me ofendan los católicos, hablo de quitarle 200 milloncejos a una partida de mas de mil millones y medio de euros.

Perdonad el tono y que me signifique tanto, no pretendo que sea el estilo del presente blog. Pero hay cosas que indignan y te tocan lo mas sensible…

Y luego, están los medios de comunicación, que para nada hablan de que el gobierno haya derogado, via presupuestos una ley, sino que hablan de “aplazamiento”… Y es que hay cosas que no interesan y cuando no interesan, se miente si es necesario se miente…

Pero hay mas. Acabo de enterarme que los equipos de Fútbol adeudan al fisco y a la Seguridad Social 630 millones de euros.

Sin comentarios, que me caliento.

jueves, 25 de febrero de 2010

Vocación, Educación,... Vivir

- “¿Ya tiene un Añito, tu niño?. Cómo pasa el tiempo, ¿Y qué te gustaría que fuera?”.

Esa pregunta se me hizo hace muy poco… Y seguro que no será la primera vez que me la hagan.

Pero, ¿Qué pregunta es esa?. O lo que es peor, ¿qué se espera que conteste un padre?

En mi caso lo tengo claro muy claro: “Que Sea Buena Persona”.

Ese es mi objetivo. Solo tiene un año… Le quedan cantidades inmensas de cosas por vivir, por descubrir. Pensad por un momento en todos los “instantes” de la infancia, de la adolescencia, del pasado, que tenéis grabados en vuestra memoria. (El primer día de colegio, ser elegido para el equipo de baloncesto, la primera pelea con tu mejor amigo, el primer beso, el primer concierto, el primer contrato laboral…).

Todos esos momentos, instantes, que a lo largo de una vida se suceden, tanto buenos como malos, nos forjan, nos moldean como las personas que somos.

¿Como voy a querer ya que sea bombero, o dramaturgo, médico o letrado? O lo que es peor, ¿Quién soy yo para imponerle a mi hijo qué debe ser el día de mañana?

Hay que cuidarse, muy mucho de educar y criar a nuestros hijos bajo nuestra sombra o imponiendo nuestros deseos. Si no les dejamos “vivir su vida”, sin imponer tanto nuestros deseos, corremos el riesgo de que crezcan reprimidos, encogidos, replegados en si mismos.

Educar es también observar, comprender, desafiar…para ser capaces de entender y de hacer manar el talento que todos llevamos dentro.

Quizás sea en la mas tierna infancia, donde los mensajes mas cruciales queden grabados indeleblemente en nuestras cabecitas..

Supongo que ahí tenemos que jugar los padres un papel importante. Hay que desechar esa estupidez de querer ser amigos de nuestros hijos. Debemos ser maestros de nuestros hijos, apoyo inquebrantable para que salten a la aventura la vida.

Aquí llega el momento de citar a Rabindranaz Tagore: “Para ser maestro de niños, es necesario ser como un niño. Hay que olvidar lo que sabemos. No hay que pensar que se tiene mas edad, ni que se sabe mas. Hay que ser un hermano mayor dispuesto a transitar con los niños la misma senda del saber. Si habéis decidido enseñar a los hijos del hombre, un único consejo: que cultivéis el alma del niño eterno”.

Debo recordarme, si quiero ser buen educador, maestro de mi hijo, que el fin no es enseñar, si no la vida. Quiero decir, que no se trata de ayudar a llegar a metas, como los títulos o diplomas o conseguir un trabajo… Una buena educación es enseñar el arte de vivir… Sobre lo académico debería primar el arte de conocer de disfrutar la calle. Con todos sus altibajos, sus dramas y su comedias, pues no hay nada mas apasionante que vivir.

En el viaje de la vida, espero estar con mi hijo y que él sepa que sus padres están ahí… En su viaje, que es suyo, no nuestro. Y en ese transitar, tendrá tropiezos y los padres, no estaremos ahí para ayudar a evitarlos o a negarlos. Nuestro deber es ayudarles a afrontar sus decisiones y actos con honestidad y honradez.

Los niños deben aprender a encarar el fracaso, negándolo solo estamos aumentando el perjuicio a nuestros hijos.

Instintivamente siempre vamos a tender a proteger a nuestros niños de tropiezos, pero por hacer que no se sientan mal, les estamos evitando que sientan la satisfacción que da superarlos o “torearlos”

Por evitar a nuestro hijo el sentimiento de fracaso, le estamos limitando su aprendizaje.

Los niños deben enfadarse, llorar, sentir rabia e inquietud… Porque si les evitamos todo eso, si les evitamos la posibilidad de errar, equivocarse, de fracasar y todo les cuesta poco, estamos sembrando un fracaso mayor. Al propiciar fácilmente, un bien a nuestro hijo; estamos propiciando un fracaso a corto/medio plazo muy, muy caro.

Qué mejor entorno para nuestro hijo que su hogar, su familia, su padres para saber afrontar, tropiezos y patadas y saber absorber los rayos de sol, los aires que le propiciarán amistad y compañerismo que le guiarán por las sendas y caminos entre pupitres, libros, profesores, amigos, sociedad…

La infancia son los cimientos de ese gran edificio que ha de ser la persona. Esos cimientos deben ser sólidos y resistentes para sostener todo un edificio que por muy vistoso que sea, a la primera envestida que le de la vida, podría tambalearse y hasta caer. Los principios y valores innegociables, deberían ser los materiales de estos cimientos.

Por todo esto y a modo de conclusión, permitidme que cite a Sócrates, que compartiréis conmigo que de educación sabía un poquito:

“Solo os pido una cosa que cuando mis hijos sean mayores, les importunéis, y les exhortéis como he hecho yo con vosotros. Y si veis que se preocupan mas por las riquezas o por cualquier cosa, antes que la virtud, o creen ser algo sin serlo, reprochádselo, como he hecho yo con vosotros y decidles que olvidan lo principal y que se creen algo sin ser nada… Si obráis así mi hijos y yo habremos recibido un pago justo”.

martes, 29 de diciembre de 2009

Los Reyes Magos. Un Relato Para Ayudar a Explicar la Verdad

Me apetecía mucho escribir sobre la navidad, sobre su significado, sobre Papá Noel y los reyes magos… Pero no puedo evitar estar de bajón… Lo dejaremos por tanto, para otra ocasión.

Por cierto, respecto al tema de los reyes magos, papá Noel, el ratoncito Pérez,... un profesor de filosofía que tuve en el instituto recomendaba, que la ilusión de los niños ha de mantenerse el mayor tiempo posible…

Aquí os dejo, como os comento, un relato para que os ayude a explicar a vuestro hijo la verdad sobre los Reyes Magos:

- Papá, ¿por qué solo tengo dos regalos?

- No entiendo.

Decía Alberto a sus padres, enfadado y gritando.

- No es justo que a mí sólo me hayan traído dos regalos los Reyes Magos y a casi todos los de mi clase un montón de ellos.

Javier y Rocío, que así se llamaban los padres de Alberto, se miraban de reojo y aunque le dolían las palabras de su hijo, no dejaban de sonreírle y de abrazarle.

- Alberto, (dijo su madre) ¿tú sabes qué regalo le dejaron los Reyes Magos a Jesús en Belén al año siguiente?

Aquella pregunta le hizo calmarse a Alberto, pero sólo por la sorpresa que le produjo, y sobre todo, porque nunca se había imaginado esa situación.

- Ni en casa, ni en el colegio, ni en la catequesis, ni en la tele le habían contado qué había sucedido los años siguientes. ¿Qué regalos le habían hecho a Jesús?
Alberto tuvo que reconocer que no sabía la respuesta, y eso que él casi siempre sabía todo, o al menos eso decían sus padres muy orgullosos.

El papá de Javier le empezó a explicar que los Reyes Magos no volvieron a visitar a Jesús, María y José nunca más, pues su misión fue la de ir a decirle lo muy felices que eran porque él, el Hijo de Dios, había venido al mundo para estar con los hombres. Habían ido a ADORARLO.

- Pero le llevaron regalos, ¿no? (preguntó Alberto).

- Claro hijo mío. Pero lo importante no era el regalo, sino la alegría que tenían y que lo adoraban pues mirándole a él, veían a Dios.

- Cuando un niño nace, no vienen los Reyes Magos a su cuna como sucedió con Jesús, pero sus papás, en nombre de los tres Reyes Magos, se quedan mirando a su niño y hacen como los Reyes Magos; se llenan de alegría, lo besan, lo adoran y le hacen regalos.

- Eso me gusta, (dijo Alberto), ¿y vosotros hicisteis lo mismo conmigo?

- Puedes estar bien seguro. Y no sólo el día que naciste, sino que todos los años lo hacemos en la fecha de los Reyes Magos, cuando duermes en tu cama. Te besamos, te abrazamos, te adoramos, te dejamos regalos, e incluso se nos caen algunas lágrimas.

Alberto acababa de escuchar algo que le parecía precioso pero que no sabía si lo había entendido bien.

- ¿Entonces, vosotros sois como los Reyes Magos que ADORARON a Jesús en Belén?

- Todos los padres del mundo, esa noche mágica de los Reyes Magos, dejan de ser papás durante unos minutos y hacen de Reyes Magos para decirles a su hijos que los quieren y ven el amor de Dios a través de sus ojos.

- ¿Y yo podría ser Rey Mago para vosotros y para otras personas esa noche también?

- Claro que sí. Sólo hacía falta que crecieras, y lo acabas de hacer. Los Reyes Magos no piensan en ellos, sino en la persona que aman y adoran.

- El problema es que un Rey Mago no puede ser egoísta porque su alegría es regalarse a los demás.

- ¡Yo quiero ser Rey Mago!. ¡Yo quiero ser Rey Mago!, (gritaba Alberto).

-Tú seguirás recibiendo tus regalos, porque los papás te quieren y te adoran, seguirás siendo como el niño Jesús, pero a la vez podrás ser Rey Mago para los que tú quieras.

Alberto estaba dichoso. Miraba sus regalos con otros ojos y abrazaba a sus padres dándoles las gracias por ellos y por lo mucho que le querían.


Texto enviado por Melchor, Rey Mago de Vitoria (España), ganador del concurso ¿Quiénes son en realidad los Reyes Magos? Organizado por: Solo Hijos.

Puedes leer a los tres relatos finalistas: